|
Cristo de Auschwitz
“ Apaga mis ojos y aún podré verte,
cierra mis oídos y podré oírte
y aún sin pies podré llegar hasta ti
y aún si boca, conjurarte “
Rainer María Rilke
Ante ti me inclino
para suplicar por la cordura de los hombres ,
¿Ante qué imagen podré postrarme
de un Dios tan parte mía
sino es ante el Cristo de los ultrajados ?
El grabado por la mano de un hombre ,
lacerado cómo tú y escarnecido .
Hombre que arañó en el muro de su celda
tu dilatado sufrimiento redentor
sirviéndole su propio cuerpo de modelo :
Sienes coronadas de púas ,
pies y manos taladradas al árbol de la vida .
Boca tumefacta susurrando apenas
“Eli, eli , lená sabaktani…”
“ ¡Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?.
Ante ti , Cristo de Auswistz,
¡ Qué ínfimas mis cotidianas zozobras ¡
¡Qué nimiedad mis pesadumbres ¡
¡Qué átomo soy , partícula , hebra o eslabón
brizna -simplemente - del humano dolor vivificante
que a los hombre hermana .
|